22 marzo 2026

LAS REDES SOCIALES

La vida en la ciudad posibilita vivir en un juego de apariencias con las que simular y simularse, una especie de teatro inadvertido, al que muchos contribuimos diariamente, y que en una aldea, donde todos se conocen y han entrado "hasta la cocina" de todos, no es posible; es una vida cualitativamente distinta, gracias al anonimato. Las redes sociales permiten ese engaño y autoengaño, a lo que unen una ventaja que hasta ahora había sido contradictoria con lo anterior: ese roce constante de "familia grande" con el que, durante milenios, evolucionamos en la tribu, en la sabana. Resistir la soledad propició las personalidades estudiosas que dieron lugar a la cultura de la Modernidad, y traspasar las apariencias inspiró los intentos de emancipación psicológica y social del siglo XX... Pero eso parece ya pasado. 
Adolfo Palacios para Cartas al Director de El Diario Montañés.

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