16 marzo 2018

¡NUESTRO CAMPEÓN!: JUAN CARLOS CAMPUZANO RASILLA

Mi hermano Juan Carlos (corraliego de nacimiento, aunque actualmente reside en Valladolid) tiene 54 años. Vive con mi madre y acude a un Centro de Día desde hace más de veinte años, donde se siente arropado, se relaciona, aprende y vive experiencias muy positivas. Le encanta salir con su pandilla del Club de Ocio los viernes por la tarde y disfrutar del descanso y su familia los fines de semana.
Esta es la vida diaria con la que forma su gran personalidad. Es feliz y tiene la capacidad de contagiar esa felicidad en su entorno.
Estoy casada y tengo dos hijas, disfrutamos mucho con él, nos sentimos muy orgullosos de ser como somos, cada uno con nuestras peculiaridades. Hemos vivido con total naturalidad la discapacidad intelectual de Juan Carlos en todas las etapas de nuestro crecimiento juntos, requiriendo de apoyos, sí, pero sin ocultar sus otras infinitas capacidades que nos enseñan a ser mejores personas cuando estamos a su lado o pensamos en él.
Al margen de los incontables retos diarios que hemos de salvar, nuestra principal inquietud, y estoy segura que la de otras muchas familias, es pensar en el futuro y preguntarnos si mi hermano seguirá recibiendo los cuidados que necesita, si podrá acceder a una plaza de residencia o hasta dónde llegará el copago por la atención que recibe. Y no lo digo en tono lastimero, sino realista, con la misma lógica que otras familias se preocupan por el trabajo de sus hijos o la compra de una vivienda, pero en personas de especial vulnerabilidad la solución es más difícil.
Con la maleta llena de ilusiones y temores seguimos el camino. Disfrutando de su mirada que requiere toda atención y cariño, de su sonrisa contagiosa y sus comentarios espontáneos o su habilidad para seguir el ritmo de todo tipo de música en las fiestas, por no hablar de esos abrazos grandes y auténticos que le gusta regalar.
Estamos en la Fundación Personas y sentimos el respaldo de sus profesionales. Somos parte del conjunto de familias de Plena Inclusión con las que avanzamos al ritmo de la sociedad, porque creemos que es justo trabajar por mejorar el mundo que nos rodea y la calidad de vida de nuestros hijos o hermanos con discapacidad. Es de agradecer que estas entidades organicen encuentros entre grupos de hermanos para compartir experiencias de personas que viven situaciones parecidas. Es enriquecedor, sirve de apoyo y motivación.
En los años sesenta muchas familias dieron el paso de asociarse para trabajar por los derechos de sus hijos. Mis padres se unieron a ellos pocos años después. Admiro su dedicación constante, incansable por tratar de dignificar la vida de sus hijos en la sociedad en la que vivían. Siempre nos decían que los avances eran importantes, pero que quedaban muchas cosas por hacer. Y es verdad, porque cuando llegas a una meta inmediatamente se crea una nueva necesidad y el siguiente paso es un nuevo reto.
Como Juan Carlos, en la sociedad existen otras muchas personas que nos conquistan por su sensibilidad y múltiples capacidades para compartir y mejorar juntos.
¡¡Gracias hermano!!
Mayte Campuzano Rasilla, en El Norte de Castilla.
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7 comentarios:

jarama dijo...

El M E J O R

Campuzano Gómez, Family dijo...

Muy orgullosos, toda la Familia Campuzano y anexos, de tener a Maite y a Juan Carlos (nuestro genial Charly), ambos hijos de nuestros adorados Pedro Campuzano Gutiérrez, QEPD, y Mª Teresa (Terín) Rasilla Castillo, como nuestros queridos primos y excelentes Campeones Campuzaniles, como bien pone de manifiesto Maite, en su emotivo escrito (publicado, recientemente, en el diario "El Norte de Castilla" de Valladolid )

¡ Besos y abrazos Familia !

Amiga dijo...

Que bonito leer estas muestras de cariño.

Miguel dijo...

Juan Carlos, también es primo mío y estoy muy orgulloso de pertenecer a esta familia, os quiero mucho, Miguel

Anónimo dijo...

Grande Juan Carlos, muy grande.

Anónimo dijo...

Hablar de Juan Carlos, es hablar de un ángel, en toda la palabra. Lo que ha dicho Maite, es algo muy hermoso, de alguien especial, como es nuestro primo, cariñoso, cordial, disciplinado y trabajador, toda honra para él. Recibe nuestro mejor abrazo, chavalín.
Eres mi héroe, por tu ejemplo.
Tu primo Juanma.

Carlos de Santander dijo...

Yo tengo un sobrino colega de Juan Carlos y estamos muy orgullosos y felices de disfrutar de su cariño y compañia. De verdad que es la joya de la familia y nuestro eterno niño. Muy bonito lo lo que su hermana dice y como lo dice. Saludos a Juan Carlos y a su familia.