15 junio 2013

UN SEXAGENERIO CORRALIEGO EN EL II TRAIL MONTE BRAZO

De éxito total podemos calificar la organización de esta segunda edición del Trail Monte Brazo por parte del Grupo de Montaña Orza.
Se triplicó la asistencia de participantes y a juzgar por el éxito es fácil que en próximas ediciones se vea aumentada la concurrencia.
Como el año anterior me salté una desviación, Chisco, el Presidente de Orza me abordó en la línea de salida y, con el humor que le caracteriza, me dijo que se había encargado personalmente de evitar que este año sucediese lo mismo. Pues efectivamente, en el punto donde había que desviarse había dos personas de la organización para evitar que alguien cometiese el mismo error que cometí yo el año pasado. Quiero destacar que no solamente en ese punto dejó patente la organización su celo en todos los aspectos de la marcha ya que nunca he visto una prueba tan bien señalizada, sino que también funcionaron a la perfección los distintos avituallamientos establecidos a lo largo del recorrido, donde también pude ver a Pedro, Chema, Noelia, Ignacio y su esposa Begoña, Emilia (a su esposo Manolo no le vi, pero seguro que no andaba lejos), Juan Carlos, Blanca, Orellana, Nacho,Víctor, el menor de los Capeli ….. y otros muchos que ahora no recuerdo, pero que también contribuyeron al éxito de la misma.
 
 
En la línea de salida me encontré con varios conocidos, entre ellos Goyo y Samu, que luego participaron en la modalidad de carrera, con muy buenos resultados.
También coincidí con Ángel, el hermano de Tere, Juan y Carlos, que a pesar de haber trabajado de noche y, por lo tanto haber terminado su jornada laboral a las 6 de la mañana, estaba a las 8 en la línea de salida. La hacían compañía dos amigos, José y su tío Abel. Los tres terminaron la prueba magníficamente.
Este año se incorporó la novedad de pasar por la presa, donde de chavales nos bañábamos. José Manuel Robles, con su simpatía habitual, hizo alusión a aquellos tiempos (hace más de 50 años), diciendo que todos los chicos acudíamos allí, para ver a las chicas más guapas del valle en aquellos púdicos trajes de baño que nos revolucionaban a todos, hasta el extremo de que algunos se zambullían en el río lanzándose desde el Puente de Hierro. ¡Qué años aquellos!
 
 
El año pasado hice una parte del camino con Cape y esta año me sucedió algo parecido con Claudio, que me hizo más amena la prueba. Claudio me contó los avatares de su esposa Blanca, que es la chica que terminó los 10000 del Soplao estando trasplantada de ambos pulmones, en 14 horas 26 minutos y 34 segundos. Este matrimonio coraje, tiene una preciosa historia en común, que han ido escribiendo juntos y que comenzó teniendo que vencer algunos de los prejuicios de esta sociedad, hasta el extremo de que durante el noviazgo de ambos alguien le comentó la inconveniencia de esa relación, por ser ella una chica enferma. Gracias a Dios el amor pudo más que las dificultados y ambos se casaron.
Este año se habían repartido las pruebas; ella participaba en el Soplao y él en esta. Claudio, sin embargo, tenía presente a Blanca durante todo el trayecto, hasta el extremo que caminaba con la camiseta de la Asociación de Fibrosis Quística, el anagrama de Luchamos por la Vida y Pulmonito, un monito que es la mascota de ella.
Su matrimonio ha sido un constante luchar hasta que ella fue el trasplantada en Valencia y comenzó a tener una mayor calidad de vida, hasta el extremo que se están planteando el adoptar un niño, ya que no es aconsejable el embarazo de Blanca.
Para mayor cúmulo de vicisitudes, Claudio está en el paro y se le acaba la prestación, pero no ha tenido inconveniente, durante este período, en asistir al Aula de Adultos, para completar su formación y tener mayores probabilidades de encontrar un puesto de trabajo. Todos estos inconvenientes los sufre este matrimonio corage, al igual que hacía Almudena, con una sonrisa, regalando dosis de optimismo y cariño mútuo, que hacen extensible a los demás. 
En algunos momentos me hizo alusión a que estaba ralentizando mi marcha, pero a un compañero así no se le abandona nunca. Pude apreciar que las personas a los que ha tratado con dureza una enfermedad tienen una visión de la vida en la que sus valores no se corresponden con los comunes de la sociedad. Más que los tradicionales basados muchas veces en la posesión de bienes materiales, valoran otros tales como la amistad, la familia, la solidaridad, el respeto ……todos ellos enriquecidos con la correspondiente humildad.
No sé si sin su agradable compañía habría ganado ¿veinte o treinta minutos?, pero nunca me habría perdonado el perder la oportunidad de crecer como persona escuchando las vicisitudes y el afán de superación de esta extraordinaria pareja, a los que les deseo lo mejor, porque ¡¡¡se lo merecen!!! En el apartado meramente deportivo acabé en el puesto 79, con un tiempo de 6:20:54, tardando 17 minutos menos que el año pasado. (Ver clasificación Trail y clasificación Marcha)
Mi pariente Alberto, que participaba corriendo, quedó en el puesto 61(no el 30 que le adjudicaba yo) con un extraordinario tiempo de 3:37:03.
Como siempre, al llegar a meta no solamente recibí el tradicional beso de Laura, sino que tuve la suerte de recibir otro añadido por parte de mi prima Carmenpili, que tras recibir a su hijo Alberto, se había quedado para verme entrar a mí.
Con todas estas experiencias positivas, es fácil comprender que el año que viene, si mi Entrenador Personal lo estima oportuno volveré a participar, ya que como sabes le tengo destinado a Él el calendario de pruebas de cada año, para intentar mejorar mi marca, aunque eso puede pasar a un segundo plano, si me encuentro con algún otro participante que me haga tan agradable el camino como me lo ha hacho Claudio este año.
Aquí te presento a Claudio, del que tanto te he hablado. Si quieres conocer a Blanca pulsa sobre la imagen de su marido.
 
 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente crónica y muy emotiva historia la de Claudio y Blanca.

Otro sexagenario dijo...

Hace 50 años íbamos a la presa a ver a las chavalas con aquellos trajes de baño que ahora causarían risa y a ligar con ellas. Nos desvivíamos por impresionarlas y si algunos se tiraban desde el puente, otros jugaban al fútbol en un prado llano que estaba un poco más allá.
Los de ahora se dedican a ponerse morenos, una vez depilados y ya no les impresionan las chavalas ni con los tanga que se ponen, porque en vez de hacerlas caso, están mandando mensajes con el móvil. ¡Cómo han cambiado los tiempos! (a peor)

Anónimo dijo...

Soy el pariente Alberto, te agradezco el puesto que me otorgas, pero lamentablemente es un poco más atrás, el 61º...jaja
Excelente crónica!

CLAUDIO "EL BECARIO" dijo...

Muchas gracias amigo salas por esas palabras ,pero el placer fue mutuo ,es un orgullo encontrar gente como tu por el camino de la vida. El año que viene repetimos el trail por momentos duro pero la compañía de un amigo lo hace mas llano.la organización y la gente un 10 es poco matricula de honor.un abrazo muy fuerte y en las marchas de orza,LUCHAMOS POR LA VIDA y en el monte nos vemos.