Los representantes de las 25 tribus y legiones de la Asociación Guerras Cántabras han decidido por mayoría que la próxima edición de la única Fiesta de Interés Turístico Internacional de la región se celebre del 28 de agosto al 6 de septiembre, y no del 21 al 30 de agosto como proponía la directiva. Una decisión provisional que tendrá que ser refrendada por la Asamblea General que se espera convocar para la primavera.
Fue una votación menos reñida que la última vez y que se saldó con 15 grupos favorables a mantener el calendario habitual y ocho apostando por concentrar en el mes de agosto la recreación histórica, además de dos abstenciones.
Por cuarta vez en sus 26 años de historia se había propuesto a los representantes de cada tribu y legión adelantar la celebración. En las tres anteriores votaciones hubo distintos resultados. En 2019 se aceptó el cambio y aquel año la fiesta terminó el 1 de septiembre. En 2020 se denegó y en 2025 se aceptó y la fiesta terminó un 31 de agosto. Ahora, de nuevo, se ha votado por mantener las fechas clásicas, el último fin de semana de agosto y el primero de septiembre.
Aun así, preocupa la opción elegida por considerar que acabar el 6 de septiembre sería muy tarde para los muchos universitarios que se han sumado a la fiesta en los últimos años, especialmente para los que estudian fuera de la región. Mano de obra esencial, por ejemplo, para desmontar toda la infraestructura de cada tribu y legión. Una juventud que ha crecido exponencialmente en número, presencia e implicación en la celebración de las Guerras Cántabras.
También se había apuntado por parte de la dirección, que abogaba por el cambio, que las visitas al campamento cántabro-romano son más en agosto, algo que se nota en la recaudación de la tienda oficial de la asociación.
Fue una votación menos reñida que la última vez y que se saldó con 15 grupos favorables a mantener el calendario habitual y ocho apostando por concentrar en el mes de agosto la recreación histórica, además de dos abstenciones.
Por cuarta vez en sus 26 años de historia se había propuesto a los representantes de cada tribu y legión adelantar la celebración. En las tres anteriores votaciones hubo distintos resultados. En 2019 se aceptó el cambio y aquel año la fiesta terminó el 1 de septiembre. En 2020 se denegó y en 2025 se aceptó y la fiesta terminó un 31 de agosto. Ahora, de nuevo, se ha votado por mantener las fechas clásicas, el último fin de semana de agosto y el primero de septiembre.
Aun así, preocupa la opción elegida por considerar que acabar el 6 de septiembre sería muy tarde para los muchos universitarios que se han sumado a la fiesta en los últimos años, especialmente para los que estudian fuera de la región. Mano de obra esencial, por ejemplo, para desmontar toda la infraestructura de cada tribu y legión. Una juventud que ha crecido exponencialmente en número, presencia e implicación en la celebración de las Guerras Cántabras.
También se había apuntado por parte de la dirección, que abogaba por el cambio, que las visitas al campamento cántabro-romano son más en agosto, algo que se nota en la recaudación de la tienda oficial de la asociación.
Pulsa sobre la imagen para más información.

No hay comentarios:
Publicar un comentario