02 noviembre 2013

USO EXCESIVO DEL TELÉFONO MÓVIL

Alejandro nos comenta que uno de los días que fue a la playa este pasado verano tuvo que aguantar a una mujer hablando por el móvil, por lo menos durante una hora. Hablaba y hablaba caminando de un lado para otro, sin detenerse y delante de sus propias narices. No podía ni concentrarse en el libro que se había llevado para leer, que era súper interesante.
¡¡Una falta total de consideración por parte de ella!!
Estuvo a punto de irse... pero se aguantó...
Aquí está la prueba ...

 

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