10 octubre 2015

ENTRADAS GRATIS

Lo que ha hecho Manuela Carmena, pagar su entrada a la ópera en vez de aprovechar el privilegio de su cargo, es de lo más normal. No cabe hacer otra cosa sin tener malas costumbres. Y la pena, la vergüenza, es que cosas como esta, y más a estas alturas de la historia, tengan que ser noticia. Aquí en Cantabria estamos parecido, son las tradicionales entradas al FIS de Santander, entradas que Podemos rechazó; lo que otros se apresuraron a calificar como demagógico. Como si hubiera motivo legítimo para ir gratis, ni aunque te lo ofrezcan. Será por el poco sueldo que ganan, o por el mucho mecenazgo que ejercen. No sé por qué precisamente al ser político se le atribuyen ciertos derechos, pero parace ser que alguna gente lo ve natural. Yo soy maestro de música en un colegio, y no dispongo de entradas gratis a los conciertos. Y muchos músicos que malviven tampoco las disfrutan, y sin embargo estaría en su caso más justificado. Además, todos sabemos que los políticos no suelen ser amantes del arte. El que estas cosas sigan dándose muestra la poca sensibilidad solidaria de los que nos gobiernan; la cobardía de los que, estando entre ellos, no lo denuncian. Claro que el caldo de cultivo es un país donde secularmente hemos medrado regalando jamones, donde la gente ha experimentado una resistencia tribal, entes sus colegas, a disponer las cosas de otra manera, con más sentido de la igualdad. 
Adolfo Palacios González, en Cartas al Director, del Diario Montañés.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes. Lo has dicho todo por tanto no tengo nada que añadir.

Saludos ..Toño

Angel dijo...

A ver si sale algún comentario justificando lo de las entradas gratis. En mis tiempos no se hablaba de jamones (no los conocíamos) pero sí de pollos y bolsas de patatas (no llegábamos a más).
Toda la razón a Adolfo