02 julio 2011

LECTURA DE PRENSA

CRISIS E IGLESIA
La Iglesia es la red asistencial más importante de España.
La mayoría de los recursos que emplea la Iglesia son gratuitos, pues parten de voluntarios, y se hace un uso más que eficiente de ellos, por lo que cada euro que se invierte en la Iglesia rinde como dos veces y media en su servicio equivalente en el mercado. Así, el coste que tendrían las actividades ofrecidas por la Iglesia, si fuesen contratadas en el mercado, sería de 1.889 millones.
Las cifras lo demuestran: en 2009, la Iglesia asistió a casi un millón y medio de personas (1.435.135) en 1.769 centros para mitigar la pobreza, entre delegaciones de Cáritas, comedores, parroquias, albergues, etc.. [Josfina Galán, en Cartas al Director, del Diario Montañés]

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es una irresponsabilidad atacar de forma vejatoria a todo lo que representa la Iglesia, olvidando que detrás hay millones de personas (discapacitados, enfermos de sida, ancianos, madres solteras, huérfanos, reclusos, inmigrantes, indigentes..) son atendidos anualmente en los diversos centros vinculados a la Iglesia Católica. Ninguna institución, ninguna empresa, administración pública u ONG puede ofrecer unos resultados similares.
En centros educativos hay escolarizados 1.400.000 alumnos. La Iglesia realiza el mantenimiento del 33% de los monumentos existentes en nuestro país. Otros datos son: 435 orfanatos y guarderías, 788 hogares para ancianos, 93 hospitales y 3000 centros especiales.
Cáritas Española presta ayuda a más de un millón de personas a través de una red de 5600 Caritas parroquiales, es la red de asistencia social más importante del país. La contribución de las administraciones públicas solamente alcanza el 10%. Está claro que son los católicos y simpatizantes quienes hacen las mayores aportaciones.
Estas informaciones raramente se explicitan, en contraste con las que potencian escándalos, como los abusos de menores, así como tampoco se dará la noticia de los 17.000 misioneros españoles que ayudan a los más necesitados en los países más pobres.