28 octubre 2011

“MARUCHI LA ENFERMERA”: UNA BONDAD IRREPETIBLE

Días pasados fue enterrada en el cementerio de Los Corrales de Buelna María Fernández Pérez-Rasilla, Hija Predilecta de este municipio donde el cariño y estima que se le tenía a esta gran mujer, que se volcó toda la vida en su pueblo y Valle de Buelna, quedó bien patente con la masiva asistencia de personas a sus honras fúnebres en la iglesia parroquial de San Vicente Mártir.
“Maruchi”, que falleció a los 92 años tras una larga etapa final luchando contra una enfermedad muy penosa, ha sido en Los Corrales de Buelna y en la propia comarca un vivo ejemplo de entrega y amor al prójimo, lo que le ha supuesto disponer de un pasaporte de lo más especial para ir directísimamente al cielo.
Con unos brillantes estudios de enfermería y consiguiente titulación con la nota máxima, desempeñó esta especialidad muchos años en el Ambulatorio de Forjas de Buelna (Colaborador de la Seguridad Social) y en los últimos años de su vida laboral en el botiquín de la empresa, con un loable reconocimiento por toda la plantilla de trabajadores sobre su excelente profesionalidad, gran amabilidad y derroche de virtudes para con todos.
Su dedicación laboral la alternó con múltiples iniciativas de carácter social. Católica muy profunda, perteneció siempre a la Junta Parroquial de Beneficiencia (Cáritas Parroquial) desde su constitución hace 36 años, desplegando una intensa labor en dicha institución. Fue promotora de la Asociación de Vecinos Entremontañas, siendo su primera presidenta. También lo ha sido desde hace cinco lustros del Aula Cultural de la Tercera Edad UNATE), etapa muy fecunda en el fomento de la cultura. Igualmente, desempeñó el mismo cargo en el colectivo “Mujeres de Acción Católica”.
La jubilación en la empresa no fue sino un auténtico acicate para volcarse aún más en quien lo necesitaba. ¿A dónde iba “Maruchi”, caminando cada día muy de prisa por las distintas calles de Los Corrales de Buelna?. A nadie ofrecía la menor duda: a hacer el bien con una actitud de lo más callada y dimensión humana casi sobrenatural. Se dirigía a acompañar a enfermos, a ayudar a sus convecinos, a entregarse a los demás mitigando sus penas, dolores y desgracias.
Así fue recordado todo ello en 2006 mediante un homenaje público que se le hizo por parte de Radio “Valle de Buelna FM”.

Amor y entrega a sus semejantes
caridad permanente toda su vida
es reconocido en todas las gentes
fue siempre persona muy querida

Paulino Laguillo

1 comentario:

NMQSA dijo...

Es hermoso que no se apaguen los ecos y reconocimientos, tras el fallecimiento de nuestra querida y admirada "Maruchi", y así deberá ser, por siempre y para siempre, por parte de las personas del Valle de Buelna a quienes tanto bien hizo.