22 febrero 2015

EL PREJUBILAO

Finchu nos proporciona este lamento de un prejubilado:
El día que me prejubilé, me sentí el hombre más feliz del mundo, por fin podría vivir sin madrugar. Pero mi mujer pensaba otra cosa y ya el primer día, subió la persiana a las 8.
-Arriba que tengo que hacer la cama.
Cagonmisombra, las 8 y ya tenía que hacer la cama.
Fui para el salón, me tiro en el sofá y dice:
-¡Qué haces ahí tirao Levanta que tengo que pasar la aspirador. ¡Que, ¿piensas pasar toda la jubilación tirao en el sofá?
...Toda la jubilación, …. ¡¡Si era el primer día!!
Para no discutir me fui a dar un paseo, me junte con mas amigos y ahora somos unos… 23. Vamos todos juntos. A las 9 ya no hay quien ande, ta petao de gente. Así que empezamos a madrugar cada vez más y ahora ya nos levantamos a las 5 y media,… ¡¡pa poder caminar tranquilos!!
Vuelvo pa casa, me aseo y al volver salir, ya desde el primer día, me dice:
-A la que vienes traete-el pan, anda, cariñín…
Luego fueron los tomates, las patatas... To lo que se le olvidaba a ella. Ayer me hizo encargao general de compras.
Ahora tengo que hacer la compra y quiere que gaste poco, así que: el azucar voy a comprarlo al Alimerka, el aceite en Mercadona, el detergente en Prica, la fruta al chino, y los yogures en Día.
A los amigos míos les pasó lo mismo y como somos prejubilaos, que no tontos, nos separamos en grupos y vamos cada grupo para un lado, para ganar tiempo, luego repartimos las cosas y hacemos cuentas.
A las 11 nos toca la revisión de obras, tenemos controladas 18. Vamos payá y nos apalancamos los 23 pa un lado de la obra. En el centro, que es el mejor sitio, no podemos ponernos, eso está reservado para los más viejos, los más antiguos…, Los Jubilaos.
Ayer un jubilao de banca dijo que estaban mal puestos unos ladrillos, ¡¡se armó la de Dios!!
En el grupo mío hay uno que fue albañil y dijo:
- Tú que sabrás..., faltoso, si siempre estuviste en el banco calentando la silla. Lo sabré yo, que soy albañil.
Y dijo otro:
- Que soy no..., dirás que fuiste.
- Es lo mismo, eso nunca se olvida. Es como montar en bici.
A las 6 ya me están llamando, la mujer y la hija, para ir de cursillos.
-¿Qué pasa? ¿Vas a estar prejubiláo sin hacer nada?, ¡¡ Se te atrofia la cabeza!!
Así que: lunes y miércoles tengo internés, martes y jueves, encaje de bolillos y el viernes,… el viernes, baile.
A las 10, después de cenar, me siento en el sofá y caigo frito. Es entonces cuando siento un codazo en el hombro…
- ¡¡Venga, vete pa la cama que ya estas roncando!!
- No, ¡¡si debes estar derrangáo de estar todo día sin hacer nada!!

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