17 noviembre 2016

MEMORIA HISTÓRICA




Si tienes el imprescindible requisito de disponer de la edad adecuada, habrás descubierto que se trata de los míticos piteros Bosio y Martín, que amenizaron infinidad de eventos y romerías de antaño.

6 comentarios:

Pey de The Boys dijo...

¡¡¡ Cómo no recordar a estos Grandes hermanos, los Geniales Piteros de Reocín ( Pito y Tambor) Martín y Bosio o Bosio y Martín !!! Cantabria tiene una deuda pendiente con ellos... y a ver si la repara haciéndoles una gran estatua de bronce en todas las Plazas donde amenizaban las típicas Romerías Montañesas,dedicadas a los/as Patronos/as de los Pueblos y Ciudades... ¡¡¡ Qué recuerdos en San Juan en Los Corrales de Buelna !!!

Vaya hoy desde aquí ( gracias Jose, por traerlos a tu Blog )nuestro homenaje a estos dos Grandes de Cantabria ¿ se acordará el Presidente Revilla de ellos ?... No importa, con que les recordemos con afecto, cariño y reconocimiento nosotros, nos conformamos... Y quedamos a la espera de que el Genial Tinuco,les dedique uno de sus bellos Poemas.

Amigo dijo...

¿ A qué esperas Tinuco ?

Palacios dijo...

Si se los enseño a mis alumnos de música, muchos de ellos dirán: "qué feos". Aún quedan sitios, cada vez menos, donde la influencia de los medios no ha hecho que imperen ciertos estándares, y la gente sea de buen conformar y mire sólo a la música y a la fiesta.

G. del Pomar dijo...

Inolvidabe sello de mi infancia y primera adolescencia, Bosio y Martín. Eran los Rolling Stones de aquella época.

Amigo dijo...

... Y Tinuco (nuestro Poeta de Somahoz) sigue sin aparecer... mientras Martín y Bosio esperan, pacientes, la coplas a ellos dedicadas... cual un Jorge Manrique a la muerte se su padre...

Abuelo Músico dijo...

Me pregunto, qué clase de alumnos tiene ese profesor de música, que ante la visión de las fotografías de estas dos personas entrañables, maduras y de físicos acordes con la época y la edad, lo único que les genera, a sus alumnos, tales fotografías, es decir: ¡QUÉ FEOS SON!

Perplejo he quedado, dada la admiración y la devoción que les profesábamos, los chavales de mi época, cuando recorrían nuestras calles alegrando nuestros despertares, en días de fiestas patronales.

¿ Es este el modelo actual, de alumnos en una Escuela o Clase de Música, o es una minúscula y lamentable excepción ?