06 marzo 2010

PARA MEDITAR

ESTAMOS DE ENHORAMALA
Estamos de enhoramala. No sólo tenemos vacíos los bolsillos. Además tenemos que sufrir el que los derechos y las libertades sean una y otra vez pisoteados por la ideología y el sectarismo. Hemos tenido que ver cómo se le niegan las medidas cautelares a un colegio al que se le ha retirado el concierto por ser de educación diferenciada, con la excusa de ser discriminatoria. Esto sería verdad si chicos y chicas estudiasen materias diferentes o tuvieran distinto trato, pero no es así. [+ información]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya, una carta de un sectario hablando de su mismo sin saberlo. Y mintiendo, como sólo nuestra ultraderecha cristofriki sabe.

Que a esta gente le parezca mal es la prueba irrefutable de que son medidas que hacen una sociedad mejor. Justo la sociedad que ellos odian, opuesta a la que añoran desde hace 35 años.

Plural dijo...

Me llama la atención que sobre un artículo, que trata sobre derechos y libertades, el sistema educativo, aborto, y educación sexual, el anónimo comentarista se limite a contestar con viejas consignas aprendidas, de descalificaciones generales, sin entrar a valorar ninguno de los problemas abordados por el autor del artículo.
Combate la línea (no entro a valorar si acertada o no), con frases tan progresistas como “ultraderecha cristofriki” , de alto contenido intelectual.
En esta misma línea de alta intelectualidad, habla de una sociedad mejor, justificada con la irrefutable teoría de que está construida siguiendo argumentos tan sólidos como que: Es la sociedad que los contrarios a su ideología odian, opuesta a la que añoran desde hace 35 años.
Y con estos argumentos tan profundos se despide tan satisfecho, sin haberse dado cuenta (hay quienes se encargan de recordarse de vez en cuando), que la Guerra Civil acabó hace muchos años y que pretendemos crear una sociedad mucho más dinámica y moderna, aunque parece ser que hay muchos no están capacitados para afrontar esa modernización y prefieren seguir viviendo su pasado, quizás ente la carencia de proyectos de futuro.