06 agosto 2012

EN RECUERDO DE LUIS SAIZ RIANCHO “CATRULI”

Hace unos días acompañamos a nuestro padre en su última salida. Sólo los que han pasado por ello saben el dolor que te estalla en el corazón al dejarle allí para siempre. En esa despedida estábamos todos, nuestra madre, nosotros, la familia y un gran número de amigos que papá supo ganarse para siempre, por su forma de ser y su generosidad.
Luis Saiz Riancho, nació en Torres el 22 de agosto de 1938, empezó a trabajar en un comercio a los 13 años y cuatro años más tarde, con 17, empezó de aprendiz en el taller de un familiar. Allí estuvo 7 años, para más tarde pasar a trabajar con Ángel García Montes, en Torrelavega. Después de 13 años, como operario, se quedó con el negocio. Al poco tiempo un incendio le dejó casi en la calle y tuvo que empezar prácticamente de cero. En Barreda compró una nave en la que sigue su empresa CATRULI, que se ha ganado una cartera de clientes gracias al trabajo serio.
Casado con María Jesús Saiz, y padre de cuatro hijos, hace unos años una enfermedad de la médula le obligó a dejar el trabajo. Siguió con la dirección del taller porque era su único medio de vida, y tuvo la suerte de contar con su hijo Luis José, que lleva desde los 18 años en la empresa y que en la actualidad ha asumido todas las funciones.
Él decía de sí mismo que era un hombre con “h” y le faltaba decir que esa hache era mayúscula. Acostumbrado a la lucha desde muy joven, se quedó sin padre a los dos años, siempre supo sobrellevar los golpes de la vida con entereza y optimismo. Él siempre comentaba que ante un problema no había que lamentarse, lo importante era encontrar una solución y eso es lo que hizo siempre, a pesar que desde hacía mucho tiempo, su movilidad era muy reducida. Él nos enseñó que con trabajo y constancia se puede llegar lejos sin dejar de ser una excelente persona.
Su gran amor fue nuestra madre, juntos desde los 15 años, a la que quería como el primer día y yo diría que cada vez más. Luego nosotros, sus hijos y nietos, de los que siempre se sintió orgulloso y también su trabajo en el que la honestidad y profesionalidad han sido su bandera.
Hemos dejado allí tu cuerpo cansado y sin vida papá, pero te llevamos dentro de nosotros. No te preocupes por mamá, la cuidaremos y la querremos como vosotros nos enseñasteis a quereros a ambos.
Aunque ahora no te podamos ver con nuestros ojos, sabemos que estás aquí, ayudándonos a sobrellevar esta separación. Esperamos no defraudarte y permanecer siempre unidos. Por eso esto no es una despedida, no te has ido. Y sobre todo no se te olvide nunca: PAPÁ TE QUEREMOS MUCHO.

3 comentarios:

Gonzalo dijo...

Mi mas sentido pesame Jose, no sabia nada ....Un abrazo

Elvira dijo...

José, solo decirte que aquí me tienes tanto tú como los tuyos. No soy de las que digo "te acompaño en el sentimiento", porque ese sentimiento es único y vuestro. Solo que sepais que esta amiga desde Andalucía encargará unas misas en homenaje a un hombre que no conocí pero viendo el comportamiento de su hijo desde luego era como bién dices todo un HOMBRE. Tuvisteis elregalo de tenerle, no le lloreis, alegraros del regalo que la vida os hizo, y arropar a vuestra madre, porque la muerte de un padre es terrible, pero la de una madre es inenarrable. No os canseis de quererla, de acariciarla, de besarla,aunque se que lo hareis de sobra conociendo vuestra categoría humana.Un abrazo con todo el cariño de vuestra amiga de Andalucia.
Elvira

Poetas Vivos dijo...

El Club de los Poetas Vivos se une al dolor de Jose Salas y de toda la familia.
Aunque algunos no hayamos conocido a " Catruli " vemos, por la Cronológica, que fue un HOMBRE COMO DIOS MANDA.
Nuestras condolencia y un fuerte abrazo para la familia.