20 agosto 2012

MI VECINO, EL CONSTRUCTOR

El País publica una carta firmada por José Luis Peira, que dice así:
Mi vecino es constructor, o lo era. Y yo funcionario, de momento. Hace no tanto, cuando la realidad era de papel celofán, el horizonte un interminable bosque de grúas y las avenidas se alfombraban de coches de alta gama recién estrenados, le confesé lo que ganaba y su respuesta fue tan contundente como sustanciosa: “Yo por ese dinero ni me levanto de la cama”. Hoy es de los que suman su vozarrón contra los empleados públicos. Así somos. Así nos va.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amigo funcionario, esa realidad de celofán fue la que generó impuestos a go-go y la que posibilitó que surgieran funcionarios como hongos, de los de carrera y de los "otros". Al desaparecer esos "constructores" o empresarios de ocasión, no llega el "maná" para pagar a tanto funcionario. Así funcionan los castillos de naipes, se nos cae una carta y.....