13 junio 2017

VENCERÉIS, PERO NO CONVENCERÉIS

Se están dando los últimos pasos para proceder al cambio de denominación del IES Javier Orbe Cano de Los Corrales de Buelna. El motivo principal de dicho cambio roza la anticonstitucionalidad, ya que se va a producir únicamente por razón de sexo, cambiando el nombre de un varón, por ser varón, por el de una mujer, utilizando la poco ética política de quitar a quien no me gusta, para poner a quien me gusta a mí. Se da además la circunstancia de que un reducido número de personas de un instituto pretenden cambiar una decisión tomada por una corporación municipal.
Esto se ha vestido de forma “democrática”, con votación a la catalana y todo, alegando que “así los alumnos y alumnas tendrán modelos de referencia de mujeres, cuya labor ha estado silenciada o no ha sido suficientemente reconocida”, según carta remitida por la directora del centro a las familias.
Flaco favor hacen a cualquiera de las tres candidatas propuestas: Matilde Zapata Borrego, María Telo Núñez y Ana de Miguel Álvarez, que ocuparán la plaza del humillado y despreciado varón, teniendo todas ellas cualidades para brillar con luz propia, sin necesidad de verse involucradas en un proceso que nada tiene que ver con la defensa de los derechos de la mujer, que ellas defendieron con inteligencia.
Llama también la atención el cómplice silencio de nuestras autoridades políticas y educativas ante esta situación. Estoy seguro que, tanto ellas, como el propio instituto, habrían actuado con contundencia en el caso de que la situación fuera la inversa y se pretendiera quitar a una mujer, por el mero hecho ser mujer, para poner a un hombre.
Ante lo irremediable de este tipo de situaciones cobra de nuevo actualidad la famosa frase de Unamumo: “Venceréis, pero no convenceréis”
A. José Salas en Cartas al Director, de El Diario Montañés.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Con la cantidad de cosas que hay por hacer y arreglar en este país, que a alguien se le ocurran estas cosas es como para salir corriendo y echarlos hasta el mar a gorrazos.
Ya está bien, dedíquense a construir y dejen lo que hasta hoy bien ha funcionado.
Totalmente inconcebible