07 diciembre 2014

A TRAVÉS DE LOS OJOS DE UN NIÑO, TODOS SOMOS IGUALES

¿Te gusta hacer muecas? Esto debió proponer la asociación francesa Noemí a estas parejas de padres e hijos cuando les invitó a hacer un experimento. Les pusieron vídeos de gente haciendo caras divertidas que tenían que copiar... hasta que salió una discapacitada metiéndose el dedo en la nariz. Los padres dejaron de imitarla. Los niños no vieron ninguna diferencia con los vídeos anteriores y lo siguieron haciendo.
Los padres se sienten presionados por la corrección política y sienten que la discapacitada no es como la gente sin discapacidad que habían imitado hasta entonces. La reacción de sus hijos demuestra, sin embargo, que esa diferencia la marca el que los mira, no la discapacidad en sí.
Noemí reta al final de la campaña a la audiencia: "Veamos la diferencia. Con los ojos de un niño".

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