En un país repleto de sol y viento, en lugar de potenciarse las energías renovables basadas en ambos fenómenos naturales, lo que se está haciendo es deshacer el amago de primar ese camino que está repleto de futuro, tanto para nosotros como para nuestro planeta.
Al mismo tiempo, se conceden permisos para hacer prospecciones petrolíferas frente a las costas de la otra vaca sagrada de nuestro país: el turismo. Mientras, no paran de sucederse nombramientos en empresas de energía de expolíticos de los dos principales partidos que han gobernado nuestro país. No están gobernando, están obedeciendo. Luego decís que digo.
Ignacio Gallego, de Madrid, en Cartas el Director del Diario Montañés.
