Se suceden cartas en la prensa en contra del ciclista urbano, sin valorar debidamente su beneficioso respeto con el medio ambiente. No solamente no contamina, sino que en caso de accidente las heridas causadas suelen ser de pequeña consideración. No aparece, sin embargo, ninguna carta en contra del automóvil, que es el ‘depredador’ urbano por excelencia, que acaba con la vida de otros automovilistas, motoristas, ciclistas y peatones. A estos últimos, en ocasiones, hasta en los pasos de cebra, semáforos o cuando caminan por el arcén. Es además el desencadenante de la polución que provoca el devastador efecto invernadero, causante del cambio climático que estamos padeciendo, y múltiples enfermedades de tipo cancerígeno y cardiovascular. Sin embargo sobre él guardamos un absoluto, tolerante y cómplice silencio, demostrativo de que muchas veces cometemos la injusticia de consentir todo al poderoso, mientras que al débil ni agua … y palo.
A. José Salas, en Cartas al Director de El Diario Montañés.
A. José Salas, en Cartas al Director de El Diario Montañés.
