10 noviembre 2012

RADARES INVISIBLES



Toño nos previene sobre los nuevos radares piezoeléctricos, unos aparatos que ya funcionan en Gran Bretaña.
Se trata de sensores instalados en la calzada –ocultos bajo el asfalto- que se activan con el peso del coche en dos puntos distintos, con lo que determinan a qué velocidad ha pasado el vehículo. Después, mandan una señal eléctrica a la cámara encargada de tomar la prueba fotográfica. Así de sencillo: sin láser ni ondas. Los inhibidores no tienen nada que hacer. Tampoco se pueden detectar a la vista y, como son mucho más baratos que los actuales cinemómetros, podían colocarse a lo largo de toda una carretera. De hecho, la tira de sensores se instala en todos los carriles de circulación: algo que todavía no miden los actuales radares láser. (Fuente: Motor-Terra)


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